¿En qué consiste?

La mediación es un método extrajudicial por el que las partes en conflicto, con la ayuda de una tercera persona, intentan encontrar una solución satisfactoria para ambos sobre el problema que se les plantea. La tercera persona, el mediador, está sometido a principios de confidencialidad e independencia y tiene que tener formación específica sobre las técnicas y habilidades para lograr una resolución favorable del conflicto.

Es un procedimiento absolutamente voluntario que puede evitar el inicio del procedimiento judicial, o incluso desarrollarse si una vez iniciado el proceso ante los Tribunales, las partes expresan su voluntad de someterse a la mediación.

Las ventajas de la mediación no son sólo el ahorro de los costes económicos o emocionales que supone iniciar un proceso judicial, sino también el hecho de que el conflicto vuelve a sus protagonistas quienes serán los que en definitiva, decidan la existencia o no de un acuerdo entre ellos y los términos del mismo. Incluso cuando no se ha logrado la resolución del problema principal, o este subsiste de forma parcial, las sesiones que se hayan desarrollado pueden haber facilitado el dialogo o las comunicaciones entre las partes que hayan intervenido en la mediación mejorando o normalizando las relaciones entre ellos: con su/s ex cónyuges, familiares, socios, contratistas, vecinos ...

Desde este Despacho estamos especializados en mediación familiar y en mediación en asuntos civiles y mercantiles.